Archivos de Restaurantes Va siendo hora de comer. Olvídate de los restaurantes con menú turístico: desde los bodegones populares argentinos o los mercados nocturnos tailandeses al útimo local trendy de Palermo Soho o de las azoteas de los rascacielos de Bangkok.
Va siendo hora de comer. Olvídate de los restaurantes con menú turístico: desde los bodegones populares argentinos o los mercados nocturnos tailandeses al útimo local trendy de Palermo Soho o de las azoteas de los rascacielos de Bangkok.
Palermo Soho y Palermo Hollywood, instrucciones de uso para “palermitar”.
Autor: Ignacio | Comentarios (0)Ya que sabemos un poco de historia de Palermo, y de la fundación más o menos mítica de Palermo Soho y Palermo Hollywood, vamos a conjugar el verbo “palermitar”; es decir, la acción de pasar una tarde/noche/madrugada en el barrio de Palermo Viejo comprando y mirando “vidrieras” descubriendo exposiciones al aire libre de artistas plásticos y artesanos, recorriendo los pasajes, viendo y dejándose ver, una Quilmes aquí, un coctelito allá, la casi inevitable cena de cocina étnica y de fusión, o el bodegón o la parrilla, la penúltima copa en el (pen)último club de moda y finalmente, como en el tango Garufa de 1928, con un café con leche y una ensaimada rematás esa noche de bacanal y al volver a tu casa de madrugada decís: Yo soy un rana fenomenal.
Nada mejor para celebrar el Primero de Mayo que regalarnos un paseo matutino por la Boca, el barrio de Buenos Aires donde se asentaron la mayoría de los emigrantes (fundamentalmente italianos y españoles) en el siglo XIX en busca de mejor suerte.
Así que caminamos sobre los históricos adoquines de Caminito (ese museo al aire libre tan turístico como imprescindible que inventó Benito Quinquela Martín en los años 50 del siglo XX), y tomamos las fotos de rigor: sus edificios de chapa en azul y siena, los carteles que evocan a Gardel y otras glorias del tango, los puestos de artesanos y artistas, el Café La Perla…
Y rematamos la mañana, para terminar de entender la historia del barrio, visitando el Museo de la Pasión Boquense.
Va siendo hora de comer. Olvídate de los restaurantes con menú turístico de Caminito. Te proponemos un popular bodegón para evocar de manera auténtica La Boca. Así que toma un taxi o un remis y dile simplemente al chofer que quieres comer en El Obrero de La Boca.







