Un baño en las playas fluviales del río Negro cerca de Manaus.

El fascinante contraste entre la blancura impoluta de la arena de las playas fluviales del río Negro y el color oscuro de sus aguas es la suprema expresión de la belleza de este entorno, visualmente tan distinto a la imagen típica de una playa del Mediterráneo o del Caribe. El horizonte no es distante, ya que divisamos perfectamente la otra orilla. Pero ahí no se acaban las diferencias; la forma y el tamaño de las playas de la cuenca amazónica cambian constantemente, siguiendo la danza de los ritmos naturales de las aguas fluviales.

¿Cuándo visitar el Amazonas brasileño?

El Río Negro, el poderoso tributario del norte de la cuenca, suele ser el escenario de la mayoría de los cruceros y expediciones que parten desde Manaos, la vía de acceso más común al Amazonas. Navegar sus oscuras aguas supone adentrarse en dos de los más espectaculares espacios naturales de la región: el archipiélago de las Anavilhanas y el Parque Nacional do Jaú. Ahora bien, el Río Negro, como toda la cuenca del Amazonas, tiene sus ciclos naturales y presenta aspectos muy diversos a lo largo del año.

Amazon Clipper Cruises: navegando el Amazonas desde Manaos

Navegar el Amazonas en Amazon Clipper Premium es una de las experiencias más intensas que puede experimentar el viajero sagaz. Algo así como visitar nuestro pulmón verde y entender por qué nos es tan necesario para respirar. La arteria más caudalosa del planeta recorre varios países del norte de Sudamérica. Las fronteras no están muy claras, el río gobierna.